Fue una increible experiencia, tanto los largos trayectos en bus como las hermosas ciudades fueron algo que nunca olvidaré.
El guía y el conductor fueron ambos de gran ayuda y sabían bien lo que hacían, como manejar el tiempo y como sacar provecho a cada minuto de él. Dejando de la lado el declive en la calidad de los hoteles de ciudad en ciudad aprecio cada instante de mi viaje.